lunes, 20 de octubre de 2014

La escuela caníbal

Rodrigo F. Torres

Cuando llegó Raúl a la escuela, notó que algo malo pasaba, que faltaban unos compañeros de su salón. Él pasó la primera clase y le dijo a sus demás amigos: "Es que ya se dieron cuenta que faltan compañeros" y Tamara le contestó a Raúl: "sí, falta Lucy, Pedro y Romina", contesto Tamara Y Raúl les comentó: "Oigan, ¿y silos vamos a buscar? tal ves se saltaron una clase y están allá fuera, ya ven que este maestro siempre los regaña a ellos.

Salieron en busca de ellos, cuando de repente encontraron las cosas de Lucy tiradas en el suelo con manchas de sangre, y escucharon de alguna parte una voz pidiendo auxilio, era Pedro el que gritaba, Tamara le dije a Raúl: "¡Algo pasa aquí! es muy extraño, ¡hay que ir con Pedro de prisa! ¡vamos con pedro!", llegaron y encontraron a con Pedro pero ya estaba muerto, mutilado, sin extremidades y bañado en sangre, continuaron buscando a Lucy y a Romina, que seguían sin aparecer, en eso decidieron ir a ver a la dirección para preguntar si ya se habían enterado de lo que había pasado con pedro y si no sabían hacérselo saber .

Entraron ala dirección (sorpresa) estaban Lucy y Romina amarradas con un laso sujetando a ambas chicas de las manos, los pies y amordazadas, ellos intentaron ayudarlas pero no pudieron, sabían que ya estaban perdidas y agonizantes.

Lo que ellos no sabían es que en la escuela los profesores eran caníbales debido a una sustancia en los tamales del señor que vendía afuera la escuela le ponía solo a los maestros, no a los alumnos (sí no no tendrían qué comer).

Ellos decidieron irse a refugiar a la cafetería porque ahí creyeron que estarían seguros hasta que terminara el día y después salir sin que los vieran, entraron a la cafetería y encontraron al director comiéndose a sus compañeros. Ahí estaban, llenos de sangre Pedro, Lucy y Romina, todos completamente mordidos de todas partes de su cuerpo … (increíble) le dice Támara a Raúl: "¡Ellos se comieron a nuestros compañeros! ¡qué vamos hacer ahora! y Raúl dice: "Pues hay que esperar a que se llenen y haber si se duermen, escapamos lo mas rápido de la escuela" está bien (dijo támara), pero... ¡y si no lo logramos qué pasará! ¡sí no lo logramos qué¡ ¡Díme Raúl! ¡Qué pasara!, si no lo logramos quiero que sepas que te amo y que estoy enamorado de ti y que todo este tiempo lo he guardado para un momento especial, sé que éste no es el momento ni el lugar oportuno pero quería que lo supieras y que si muero en manos de esos malditos, estés consiente que te amaré toda la eternidad.

Romina ¿lo dices enserio? pues yo... Bueno, eso yo lo quería decir también desde hace mucho tiempo, también me gustas mucho Raúl, y sí escapamos vamos ser muy felices, comenzaremos una nueva vida, tú y yo juntos, solos tu y yo por siempre (se besaron)... calló la noche y los maestros se quedaron dormidos y agotados, y como estaban en la cafetería, Raúl decidió hacer algo muy arriesgado, abrió las llaves de gas de las estufas que se hallaban ahí y los tanques de gas con los maestros ahí dentro de la cafetería salieron sigilosamente por la puerta, la cerraron con candado y unos troncos para sostenerla y para que no la fueran a abrir, corrieron mucho y después Raúl encendió una rama de Un árbol seco que estaba por ahí, lo arrojó a la cafetería y los malditos maestros caníbales murieron calcinados y ellos escaparon felices por haber sobrevivido al día que los maestros eran caníbales.

Editada por Brian

Escuela caníbal

Por Tania

En un día normal como todos con un cielo despejado y brillante existía una escuela enorme llamada Jaime Torres Bodet en donde asistían numerosos alumnos para estudiar la preparatoria en tres años y estudiar en tiempos por venir lo que quisieran.

Había entonces en esa institución unos jóvenes del tercer año llamados: brayan, Felipe, Abigail, citlaly, moisés, Rodrigo, Griselda y yanet. Quienes todos los días asistían a clases y nunca faltaban.

Un día en el salón de clases el profesor Antonio Díaz no había entrado a clases y los alumnos se empezaron a descontrolar perdiendo la razón al grado de ya no estar concientes a la vida real solo por que querían aprender más y no había profesores. Pasaban horas y todos se ponían locos hasta que Felipe se comió a Rodrigo y brayan a citlaly y así sucedía todo esto por lo hambrientos que estaban. Ya pasados 8 horas los sobrevivientes eran pocos pero Felipe tan hambriento que estaba se comió a moisés y a Griselda hasta más no poder.

Al final todo fue una masacre y Abigail se dio cuenta que Felipe era el caníbal que se había comido al profesor Antonio por eso no había entrado a clases en ese momento

Editado por Rita

Mr. P. Mosh



Por Abbie Quecholac

Había una vez una escuela enorme con altas bardas color azul y uno que otro detalle verde, en esa escuela iban todo tipo de alumnos, altos, bajos,gordos,flacos ya saben lo convencional y había algo que no eran tan convencional había en particular un profesor un poco diferente algo que nadie se había imaginado.

en ese entonces apenas habían iniciado el ciclo escolar y el director en general de la escuela secundaria había hecho unas modificaciones en cuestiones del personal y en particular había un cambio que estaba por escandalizar y romper paradigmas en la sociedad.

el lunes 23 de noviembre comenzaron el curso y se hizo una reunión general para presentar el nuevo personal, el director estaba a punto de iniciar la ceremonia:

-muy buenos días señores padres de familia, hoy es un día en el que comenzamos el ciclo y con este mismo llegan nuevas cosas que seguramente les agradaran.

entre la multitud todos muy emocionados esperando a que presenten lo nuevo.

-como les decía las nuevas propuestas de trabajo les agradara de una forma espectacular, me es grato presentarles a el nuevo profesor de ingles , el es un profesor con varios años de experiencia y se que a muchos de aquí les sorprenderá , muy bien, con ustedes el profesor MR.P.MOSH.

todos sorprendidos ya que ellos nunca se habrían imagina que seria un elefante si un elefante pero es algo que no les importo y lo recibieron de una forma grata.


El profesor subió al estrado y saludo a todos los padres de familia.

-muy buenos días mi nombre es MR.P.MOSH y me pueden llamar “MOSH” espero ser de su agrado y que cualquier duda que tengan sobre mi no duden en acercarse a preguntar.

como era de suponerse toda la audiencia se quedo sorprendida y perpleja pero lo mejor es que nadie se puso en contra de que un “elefante” diera clases de ingles a los chicos de secundaria.

las clases del profesor según cuentan los alumnos eras mas divertidas y muy entretenidas , casi todos lo adoraban y querían asistir a sus clases de ingles , es así que el romper paradigmas es lo mejor que puedes hacer el la vida…

El portal a los libros

Mr. Mistery

Mi historia es muy complicada de explicar y aún más difícil es el entenderla, comprenderla y creerla, porque lo que les contaré fue verdad, me llamo Ludwig McNight y soy originario de la romántica ciudad de Cambridge en mi hermosa Inglaterra pero actualmente resido en la ciudad de Ámsterdam desde hace ya 7 inviernos, tengo 65 años y una rara enfermedad que ha estado conmigo desde que tengo memoria y que al parecer me asesinará aproximadamente en un par de meses, según los agradables pronósticos de mis médicos. He decidido, en mi lecho de muerte, compartir mi secreto con el mundo, lo mejor de mi vida, la experiencia de mi juventud.

Recuerdo perfectamente cada cosa que estaba a mí alrededor del día en que mi aventura comenzó, era jueves por la tarde, me había aporreado mi maestro de matemáticas por haber sido irrespetuoso con él, ya que le puse unos pares de tachuelas en su silla (se lo merecía) y también me había castigado con retención en el salón después de la hora de salida. Al salir de la secundaria me dirigí hacia la esquina que se encontraba justo enfrente del portón de la escuela, cruzando la carretera, y de la que nos habíamos ganado el título de dueños de ella mis amigos y yo gracias a unas cuantas peleas con otras banditas de chicos de grados más avanzados, en ella estaba sentado Omar sobre la acera con un cigarrillo apagado entre los labios e Iván recargado sobre la pared con un cigarrillo también pero él lo tenía entre los dedos índice y medio de la mano derecha y estaba encendido como tratando de imitar, cada uno al gran Morrison, al llegar a donde ellos, hicimos nuestro saludo especial y nos montamos en nuestras bicicletas para dirigirnos hacia nuestra guarida, la cual era una casa vieja y abandonada que se encontraba a 6 calles de ahí y la que no hacía mucho que habíamos descubierto. Siempre, después de clases nos dirigíamos ahí para charlar de nuestros problemas, de mujeres, de algún tema científico interesante, de grandes personas importantes en la historia, de buena música, de nuestros sueños, nuestros ideales, de lo patéticos que son los adultos, de recuerdos y experiencias, de sexo, de lo grandioso que era ser un niño pequeño y muchísimas más cosas que puedan imaginar o recordar que hace un chico de 16 años, en ocasiones solíamos beber unas cervezas y echarnos un buen porrillo con buena hierba que nos vendía el buen Richard a un precio muy bajo y sorprendente porque era traída desde la exuberante América, o al menos eso era lo que Richard nos decía y que nos la daba barata porque le caíamos bien, Richard aunque siempre comentaba que era una persona acaudalada, muy influyente en el bajo mundo e importante, a mí me parecía un vago cualquiera, que siempre podías encontrar en los callejones bebiendo, fumando, besándose con mujerzuelas, vendiendo su mercancía y en ocasiones consumiéndola también, además siempre traía un aspecto de lo más mugroso, aunque extrañamente, siempre olía muy fresco, ni a alcohol, ni a hierba, ni a tabaco, ni a aroma de prostituta y era muy educado, los policías le saludaban como si saludaran a su vecino por la mañana y como si no supieran a lo que él se dedicaba, era un hombre muy intrigante a nuestro parecer y nos hubiera gustado tenerlo en la banda por varias razones, para tener hierba gratis, porque tenía mucha suerte con las mujeres (todas decían que era muy guapo, desde la directora del colegio que era una anciana de ochenta y tres años, las maestras del colegio, la mamá de Iván, la hermana de Omar y hasta las niñas de primer grado lo decían), también nos hubiera gustado tenerlo en nuestra banda porque él conocía y sabía hacer muchas cosas y de hecho él fue quien nos mostró la casa vieja y abandonada que ahora era nuestra guarida, nos enseñó a cómo entrar y nos había dicho que no había problema con que entráramos en ella y la usáramos para divertirnos un poco pues sus dueños habían muerto en un accidente automovilístico y nadie nos la reclamaría, parecía más como si nos hubiera dado permiso.

Nuestra guarida en el exterior estaba cubierta en su mayor parte por enredaderas y las partes donde no había hierba, se veían ladrillos como despostillándose, dentro de la casa el ambiente estaba frío y húmedo, adentro todo estaba muy obscuro porque no encendíamos nunca esos hermosos y enormes candelabros que colgaban del techo y que parecían sacados de algún palacio real, y tampoco corríamos las cortinas (nos gustaba la obscuridad, nos sentíamos protegidos, era como un ambiente acogedor para nosotros), todos los muebles menos los del recibidor que eran los que nosotros ocupábamos, estaban cubiertos por sábanas blancas y éstas estaban demasiado polvosas, había telarañas en todas las esquinas del techo de todas las habitaciones pero no había arañas, el piso era de duela y se escuchaba ese sonido como de eco al caminar que me parecía muy elegante. En el recibidor, se encontraba un anchísimo televisor que parecía más un mueble y que solo tenía una pequeñísima pantalla, en ella solíamos ver partidos de soccer (solo los de las finales de los torneos porque se ponían bien buenos), también los conciertos de nuestras bandas favoritas de rock (cuando los transmitían) y nuestra serie favorita “The Very Clean Old Man” pero la imagen en el televisor conforme fue pasando el tiempo, se fue haciendo cada vez más pequeña hasta que dejó de servir y el televisor ya solo nos sirvió para poner nuestras mochilas sobre él y para recargar nuestras bicicletas, en el cuarto también había un tocadiscos enorme, con bocina de metal todavía que estaba al lado de esos bellísimos sillones coloniales y de bajo de él, había un cajón donde habían unos cuantos discos de acetato, la mayoría no servía ya por el mucho uso que les dieron sus dueños y nunca supimos de qué música eran, excepto tres de ellos que eran del buen Chopin y sus grandiosas nocturnas, y uno más del gran Vivaldi y sus fantásticas estaciones, no parábamos de escucharlos, los repetíamos una y otra vez a máximo volumen, también sobre una mesa que estaba frente a una ventana que miraba al gran jardín trasero de la casa, se encontraba un enorme radio que a leguas se notaba que era aún de transistores enormes, de los primeritos que existieron, y con el que escuchamos por primera vez al frenético pero delicado y elegante Chuck Berry con su incitador estilo único de rock and roll. En ese cuarto nosotros pasábamos la gran parte de nuestras tardes.

Pero ese jueves por la tarde todo cambió… lo primero que hicimos al llegar a nuestro refugio de la mundana sociedad en la que nos encontrábamos (y en la que aún estamos) fue aventar nuestras cosas sobre el obsoleto televisor y recargar nuestras bicicletas en él, luego pusimos uno de los dos discos de acetato que había llevado Ivanburito para que los escucháramos, la primera rola fue la de “Another brick in the wall” de Pink Floyd por petición mía y en honor a mi querido profesor de matemáticas que me había aporreado unas horas antes y que por su culpa me dolía el trasero y por lo que no me había podido sentar bien por el resto del día (imaginen mi dolor al andar en bicicleta por esa avenida empedrada, no fue lindo), así que canté con toda mi energía y saqué toda mi ira con esa rola, luego me tiré sobre uno de los esponjosos sillones coloniales y cerré los ojos para descansar un rato cuando de pronto, de sopetón y sin previo aviso Omar cortó la música y nosotros nos lo quedamos mirando con cara de “¡¿qué carajos te pasa hermano?!” (Seguía la de “The Great Gig In The Sky”, a saber, una de nuestras favoritas) y a lo que él nos respondió “les tengo una sorpresa putitos” con cara de pillo y se dirigió hacia el televisor obsoleto donde estaban nuestras mochilas y de la suya sacó una pipa de ónix gris con café y con forma en la punta de un cráneo humano, también saco unos fósforos y un paquetito de hierba, le aventó las cosas en las manos a Iván para que preparara nuestro viaje y luego se dirigió hacia el tocadiscos, dijo, vamos a hacer esto con elegancia, y puso a sonar el segundo disco, el cual era nada más y nada menos que de The Doors y luego comenzamos fumar, estrenando nuestra nueva pipa (estaba muy chida porque no se calentaba, aunque estaba muy pesada para sostenerla con la boca), pasaron unas horas mientras echábamos cotorreo, compartimos y comimos lo que habíamos preparado para la tarde, los tres casualmente llevamos lo mismo ese día, emparedado de pollo, bebimos un poco de refresco de cola que teníamos guardado del día anterior, repetimos el disco de The Doors como 7 veces hasta que nos quedamos dormidos cada quién en su bellísimo y acolchonado sillón colonial, teníamos estilo, aún lo tenemos. Cuando me desperté de mi siesta jalé a Iván y a Omar de los pies y los tiré sobre el tapete, fue de lo más monísimo ver cómo revotaban sus cachetes de los dos hacia arriba y hacia abajo después del golpe contra el piso, lo que ya no fue tan lindo fue que los dos se volvieron hacia a mí y me tiraron y me pegaron los dos con sus nudillos en los músculos de mis brazos y piernas, jugamos luchitas un rato hasta que nos cansamos, nos sentamos sobre el tapete central, recargados en el bellísimo sillón colonial más grande y comenzamos a mirar el techo con sus artísticas e intrigantes telarañas, platicamos de varias cosas muy interesantes que tenían que ver con los libros que estábamos leyendo en ese entonces, yo me encontraba leyendo el libro de Charles Bukowski llamado “La Máquina de Follar” el cual me lo había recomendado mucho el buen Richard, Ivánburito estaba leyendo artículos del desafiante Einstein, sobre la relatividad del espacio y el tiempo y sobre la curvatura del espacio; y Omar se encontraba leyendo al romántico Shakespeare y su clásica, famosa y trascendente obra titulada “Romeo y Julieta” (acá entre nos, Omar es bien nena). Después de charlar un buen rato, observando el techo y a sus arácnidas decoraciones, casi a punto de entablar una discusión de hipótesis científicas llenas de imaginación… comenzamos a preguntarnos qué cosas habría en las otras dos plantas que estaban encima de nosotros o en el sótano, “tal vez podríamos encontrar un tesoro” dijo Iván, Omar pensó en cosas más realistas como, “tal vez haya otro televisor que si sirva”, “podríamos encontrar más sofás”, “podríamos bajar una cama para dormir más cómodos que en los sillones”, “podría haber otros tocadiscos más grandes, con más discos” (él siempre ha sido más práctico y menos ambicioso) y yo dije, “podría haber un muerto o un asesino demente que nos ha estado asechando todo este tiempo y que quiere descuartizarnos” y luego dije “o también podría haber una hermosa ninfómana que está encadenada y esperando a que la rescatemos para darnos mucho placer, uno nunca sabe”, Iván y Omar se empezaron a reír de mi chiste y al cabo de unos segundos me dijeron los dos al mismo tiempo “hay que ir a explorar”, Iván dijo: “yo quiero un poco de sexo”, a lo que Omar respondió: “entonces… creo que yo quiero que me descuarticen” y nos reímos. 

Nos levantamos y nos dirigimos hacia las escaleras, eran en forma de caracol y estaban hechas de madera, su barandal estaba demasiado decorado y detallado, se veía muy elegante. Subimos el primer escalón y al pisarlo me entró un presentimiento como daga apuñalada en el pecho, me estremecí con el chillido de la madera, conforme íbamos subiendo me empezaba a sentir aliviado, creo que solo fue como un ataque de nervios, llegamos al primer piso y comenzamos a explorar los cuartos, había un gimnasio, cinco recámaras y cada una con su baño bien equipado con jacuzzi y afectivamente encontramos todo lo que nos habíamos imaginado y hasta más cosas de las que esperábamos, menos al cadáver, al asesino demente y a la ninfómana, hasta encontramos una pequeña caja con diez fajos enrollados de libras esterlinas, como cinco fajos de euros y 8 fajos de dólares americanos, pensamos en bajar la cama más grande y cómoda, una de las cinco televisiones y distribuirnos el dinero; en ese momento pensamos que éramos los dueños del universo sin importar si fuera como decía Newton con su gravedad o como decía Einstein con sus sensuales curvas, decidimos guardarlo donde estaba y no hacer nada más que seguir explorando para después pensar bien las cosas que haríamos, subimos al segundo piso, no sabíamos que más podrían querer o tener los ricos dueños de esa casa y para nuestra sorpresa encontramos un salón de juegos y deportes donde había una cancha de básquet, soccer, tenis, vóley, una mesa de ping pon, unos tableros para jugar dominó, ajedrez, damas inglesas, damas chinas y muchos más juegos que puedan imaginar para divertirse; nos dirigimos hacia la siguiente habitación (éste es un momento muy especial, de lo mejor que nos sucedió en nuestra exploración por esa casa vieja y abandonada) caminamos lentamente y me entró nuevamente ese presentimiento que sentí al comenzar a subir por las escaleras pero esta vez, más que un presentimiento, eran nervios de emoción, de esos que te dan cuando te diriges hacia la chica o el chico que te gusta, recuerdo perfectamente cada pisada que dábamos en dirección hacia esa hermosa puerta de cedro y color maple con detalles entre coloniales y barrocos, cada curva de esos detallados adornos a su alrededor, es la puerta más hermosa que he visto en mi vida, recuerdo perfectamente las caras de Ivanburito y Omar al ver lo que se encontraba en aquella habitación, me pareció ver una lágrima brotar del globo ocular izquierdo de Omar (él es surdo) al ver todos esos enormes aparatos de grabación de ocho canales, y el buen Ivanburito gritó con todas sus ganas casi más agudo que el mismito Robert Plant al ver ese hermoso piano y, yo… bueno, yo reafirme la existencia de dios cuando observé esas preciosas Less Paul, stratocaster, telecaster, y classic artcase, cada una sobre un atril plateado y me exité aún más al ver esa batería Ludwig con tarola de 16, cromada, y sus enormes platillos espectaculares para buenos remates. Habían muchos más instrumentos, bajos, micrófonos, más pianos, guitarras, tambores, trompetas, chelos, violines, trombones, una exuberante marimba y más instrumentos que ni conocíamos.

Nos quedamos el resto de la tarde hasta que empezó a anochecer...

Editado por Felipe G.J

Gin, el nuevo director

Alfaro Sears Rita

Un día cualquiera como todos transcurría hasta que a las 10:00 am. comenzó a llover hubo un viento horrible que no  dejaba ver muy bien, tardo 5 minutos y al culminar la tempestad todo se tranquilizo pero de repente todo era rojo el cielo era rojo a todos lados que mirabas era rojo fue tan extraño que todos tenían miedo y de repente en medio del patio del instituto Jaime Torres Bodet, salia del suelo un hombre gigante todos estaban perplejos e impactados aun mas por el tamaño inmenso de ese hombre. Al salir por completo del suelo el hombre gigante miro a su al rededor y camino como si nada, recorrió toda la escuela podría decirse que la analizo, al saber que había en la universidad y como estaba constituida y organizada se dirigió a la dirección; todos los alumnos corrieron a ver lo que el hombre gigante hacia ,lo raro de esa situación fue el porque se había dirigido allí, de repente todos vieron salir a las secretarias corriendo y gritando, el único que no salio fue el director ,todos intrigados preguntaban porque! , todos gritaban y hacían la misma pregunta una y otra vez hasta que el gigante salio como si nada y dijo -de hoy en adelante todo se hará tal y como yo quiero y digo y se fue todos estaban asustados y al no saber que hacer en ese momento todos tuvieron que someterse y acceder.Pasaron los días realmente el gigante hacia un muy buen trabajo con la institución yo podría decir que excelente tanto en mobiliario como en lo social y puedo decir también que no era un gigante malo como creíamos, al contrario; todo había cambiado era otra institución por así decirlo hasta el nombre había cambiado y ahora era IGF institución de gigantes futuristas todo había cambiado para bien ahora somos una institución autentica tanto por el y por la nueva enseñanza que se tenia .


Algo que nunca pudimos entender que fue que le había pasado al director , hay muchas teorías unos dicen que el hombre gigante se lo había comido, otros que lo mato y algunos que lo enterró vivo y pocos decían que lo dejo encerrado en su dirección hasta que  murió y se descompuso su cuerpo y al hacerse polvo volaron sus cenizas por el aire y nunca nadie volvió a saber de el, lo curioso es que las autoridades no encontraron ninguna evidencia de su estancia, así que lo dieron por desaparecido . Yo supongo que lo metió un baúl  pues yo creí que el llevaba siempre en su bolsa un baúl, el cual solo lo podía tener los hombres gigantes era como un tesoro y  ahí ellos guardaban sus cosas especiales o lo ocupaban para sus necesidades o para lo que quisieran así como lo hizo este hombre gigante.
  Yo creo que al meter ahí al director desapareció y viajo por el tiempo y llego a un país y al llegar a ese país no recordó nada, ni su pasado, ni quien era, y al verlo del lado positivo reiniciaría una vida y escribiría una nueva historia de su vida. Y solo eso creo saber ya que me llevaba mega bien con mi nuevo director su nombre es Gin, yo no recuerdo como fue que nos llevábamos tan bien supongo que fue por que teníamos pensamientos e ideas en común pero bueno solo el sabe cual es la verdadera versión.



                                                           editado por: Yanett Atonal Hdz
                                                                            Hanii :D

El día al revés

Felipe G. J.

Hoy por la mañana me desperté creyendo que sería un día normal, vaya sorpresa que me lleve no me había dado cuenta si no es porque el perro estaba en la jaula y el pajarito estaba sujeto de un lazo dentro de la casa donde se supone va el perro, mire hacia a la ventana y observe a mucha personitas caminando en reversa camiones, motos yendo en sentido contrario, entre mi dije que es lo que sucede me dirigí a mi escuela por una extraña razón en reversa ala igual que todas la personas. Como rara la vez el joven que siempre llega tarde estaba ahí fue el primero en llegar, quise ver si era así con todos y efectivamente el que hacia tareas no las hizo el que siempre reía no lo hizo el profesor llego preguntándonos – que es lo que vamos a hacer hoy. Raro no? entre mi dije esto no es algo normal levante la mano lentamente y pregunte –eso no le corresponde a usted. mirándome con una cara de a este que le sucede me dijo en donde crees que estamos ustedes tienen que prepara la clase y yo los escuchare fue algo sumamente raro eche una pequeña sonrisa y les dije si lose solo estaba bromeando porque creo que fue raro para ellos al salir de la escuela me dirigí con el tendero el cual por lo regular era muy amable y me obsequiaba algunas galletas o frituras pero en esta ocasión lo que hizo fue cuestionarme que si llevaba dinero yo no llevaba ni si quiera algo para dejárselo a cambio y le respondí –no y lo que hizo fue correrme inmediatamente de su tienda diciendo gritando yo no fio me quede con una cara de asombro y salí inmediatamente muerto de la pena porque al salir había mucha gente me dirigí rápidamente a mi casa esperando que mi madre pudiera estar preparando la comida. Por fin en casa veo alguien en la cocina y grito –ya estoy en casa mama!! a lo que respondió mi padre aun no llega de el trabajo pero siéntate ya te sirvo de comer sorprendido porque mi papa no cocina pero ni por error el agua hervida se le quema y eche una carcajada y diciendo –papa por que estas aquí que vas a ser de comer pero no sabes ni siquiera preparar un té de sobre enfadado me dijo ahorita que llegue tu mama le diré lo que me dijiste. Normalmente ese dialogo le toca a mi madre y fue aun más raro comí lo mas rápido que pude me fui a mi habitación deseando que todo lo que viví hoy sea solo un sueño por favor solo eso quería fue cuando entro mi hermana creo que me oyó porque a lo que me dijo otra ves deseando que todo sea normal ayer dijiste que desearías que todo fuera al revés y mira ni si quiera te gusto y ahora otra ves deseando que vuelva a ser normal --pff-- quién te entiende.



Fue ahí cuando recordé es cierto yo lo desee fue por una pequeña discusión con mi madre que no me gusto que estuviera todo el día quería estar con mi padre pero solo quería que cambiara en eso no en todo maldije el momento en el que dije eso y de tanto gritar y gritar que de cansado y dormí al despertar el perro ladro tan fuerte en mis oídos y le grite lárgate le iba arrojar un zapato y recordé si el perro ladro esto quiere decir que ya está todo normal de nuevo fui a la cocina estaba cocinando mi mama papa estaba a punto de irse a trabajar y cuando vi a mi hermana la abrace y le dije gracias y me respondió de qué? Y le conteste lo de ayer cual ayer cuando discutiste con mama y le dije no eso fue antier ella se rio y me dijo estás loco eso fue ayer pro bueno no quiero hablar con locos y entre mi dije entonces: el día al revés nunca paso.

De la mano hasta el fin

Por: Yanett Atonal

Me cuesta un poco creer que el ya no esté aquí, cuando apenas ayer hable con el por teléfono, eran las dos de la mañana cuando fingí salir al baño porque sentía la enorme necesidad de escuchar su vos, de escucharlo decir que me amaba, que a nadie había amado tanto como a mí, me cuesta creer que apenas fue ayer cuando nos vimos una vez más a escondidas, sintiendo la adrenalina correr por nuestras venas, el producto de este amor prohibido, el amor mas prohibido y digno que se haya conocido jamás, me cuesta creer que él se hay ido, el, si, el, quien me juro jamás dejarme sola, quien fue mi aliento, quien fue aquella mano que siempre me ayudo a levantarme cuando me encontraba por los suelos. Pero hoy, el ya no está conmigo, y yo tampoco puedo estar con él, por más que yo quisiera ir y buscarlo, ir y abrazarlo, darle quizá el ultimo abrazo, el último beso. Pero no puedo, porque lo nuestro es un amor prohibido.pero apesar de ser algo prohibido no impidio que este sentimiento fuera creciendo mas y mas.



Nos conocimos hace un año y medio exactamente el seis de marzo del 2013 la primera vez que nos vimos supe que tenias que ser para mi, chocamos en el parque de Ocotlán, fue tan gracioso, fue un encuentro tan hermoso, lo mas parecido a la de una novela de esas que pasan en el canal 10 donde la hermosa chica caminaba distraída por la calle y aquel joven apuesto chocaba contra ella, las cosas salían volando, me agachaba a recogerlas y tu al mismo tiempo un intercambio de miradas y un suspiro inesperado, quizá eras lo que siempre había esperado me dije a mi misma. Compartimos una sonrisa simultánea, nos vimos y nos amamos sin ni si quiera pensarlo, me preguntaste cual era mi nombre y te dije alondra mientras me quedaba perdida en tu mirada. Desde ese día nada volvió hacer lo mismo, conversamos y sin más ni menos estábamos compartiendo nuestros números telefónicos. Los días pasaban y moría de ganas por volver a encontrarte aunque sabía que mis pensamientos no eran buenos. Solo pasaron dos días para que tú me llamaras, comenzamos hablarnos más seguido, hacernos buenos amigos hasta que concordamos en vernos otra vez, en otro lugar, pero tú y yo compartíamos historias de vida que nos impedirían estar juntos. Mayra y Eladio, nuestras parejas. A pesar de saber que esto estaba mal, accedí a ir a verte. Nos vimos en la iglesia de Cholula, recuerdo haber llegado llena de nervios, con miedo de ser descubierta, la verdad es que soy una mujer joven, ¿quién podría notarlo? Tú estabas hay, tan guapo como la primera vez que te vi tenias puesta una camisa de cuadritos, tus jeans tan ajustados que me ponían a pensar tanto. Je je. No sabía si acercarme o mejor darme la vuelta y huir lo pensaba mientras me acercaba y cuando estuve a punto de salir corriendo, tu volteaste y me sonreíste ,no sabía qué hacer en ese momento, me sentí tan rara mientras me decía a mi misma ¿Qué haces aquí Alondra? Esto, esto, no está bien. Pero comenzaste a hablarme y con el tiempo eso ya no importaba. Los días siguieron pasando, el y yo seguimos viéndonos, con el tiempo nuestras salidas eran más amenudeas. Pero yo tenía que decírselo. Yo, yo, ya era ajena. Yo tenía dueño. Así que un día sin más ni menos, me arme de valor y se lo dije, el solo sonrió y me dijo. Ya lo sé amor. Me pasa lo mismo. Yo no supe cómo reaccionar.

El también tenía una familia, pero para ese momento ya estaba tan enamorada del que eso a mí no me importo, ni a él. Seguimos viéndonos y muchas veces soñamos con un día escaparnos juntos, irnos a un lugar donde nadie nos conociera, donde podamos comenzar una vida juntos, solos, soñábamos todo esto siempre en la misma habitación y mientras hacíamos el amor, juraba jamás dejarme, todavía el día de ayer me dijo ¿amor, que arias si algo malo me pasara? Yo, no supe responderte, quizá, solo no quise hacerlo y preferí abrazarte fuertemente en tu pecho; enseguida respondiste mi abrazo con uno más fuerte y me susurraste al oído “tú y yo, de la mano hasta el final” quizá el presentía lo que pasaría, él sabía que no le quedaba mucho tiempo de vida. Habitación 34 del motel donde solíamos tener nuestros encuentros amorosos... Pero ahora eso son solo sueños guajiros. El ya no está conmigo. El murió.

Pero nos reencontraremos en la siguiente vida , donde ya no seremos tan ajenos como fue en vida, ya no tan necios , ahora si donde nosotros tendremos algo mas lindo que una simple historia de amor... 






editado por abby
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