lunes, 4 de diciembre de 2017

Secuestro

Por: Gabriela García Morales.





En el mes de marzo del año 2012 mi padre me llevo a conocer la ciudad de Monterrey ya uno de mis tíos nos esperaba en la cuidad. Mi padre y yo decidimos salir a las 1 de la mañana de la terminal de México por que no había autobuses más temprano ,por lo tanto tomamos el autobús esa hora y llegamos 4:30 am a la terminal de Monterrey, desesperados por que no llegaba mi tío por nosotros, decidimos marcarle pero nos mandaba a buzón, llegó la hora de 5:30 y mi padre decido marcar a su esposa para que se pudiera comunicar con él y decirle que ya estábamos en la terminal, des afortunadamente un “sujeto haciéndose pasar por pasajero “escuchó toda la conversación de la llamada, él sujeto tuvo contacto con demás compañeros de la misma terminal. 

Después nosotros estábamos esperando tranquilamente cuando de repente vemos a entrar a un sujeto con un teléfono celular en la mano no lo que damos viendo fijamente y el llegó hacia nosotros preguntando por los familiares de aquella persona mencionándolos que nos fuéramos con el, qué el nos iba a llevaría en donde se encontraba mi tío, en la llamada que hizo mi padre, en esos momentos mi padre afirmó que nosotros éramos lo familiares, seguimos al sujeto hasta llegar a una camita roja en la que según nos iba a transportar al lugar donde según mi tío nos esperaba, apunto de subirme a la camioneta, escuchó la voz de mi padre de desesperando gritándome que no me subiera que regresara a la terminal, corrí, mi padre se quedó discutiendo con aquel sujeto,afortunadamente se acercaron 2 señoras engañándome del que por que habíamos seguido a esa persona, temerosa les conteste porque no sabía si en realidad me querían ayudar, después de haber discutido y descubierto de todo mencionado no era cierto mi papa regresa conmigo y me dijo que no me separa de el, las señoras lo regañan por lo sucedido ellas no dijeron que nos iban hacer el favor de esperarse con nosotros hasta que llegara nuestro familiar, mi padre se sentía seguro porque decía que si nos hacían algo el pediría ayuda a seguridad y a personal de las taquillas hubo un momento en aquel sujeto se dirigía a todo ese personal y cuando ellos comentaban nos miraban con malicia y nosotros nos sentíamos impotentes de no poder hacer nada, ellos insistían en decirnos que ellos nos llevarían a cualquier lugar que nosotros decidiéramos, las señoras nos nos abandonaron siguieron ahí con nosotros, hasta que llegó nuestro familiar fue como tuvimos el consuelo pero aun no terminaba aquel temor porque cuando salimos de la terminal a que el sujeto salió corriendo avisar, nos siguieron y nos fuimos a la garita que esta en el estado.

domingo, 3 de diciembre de 2017


La luz y la oscuridad 




Me siento sola, ¿no hay nadie más aquí?
- si yo. La Oscuridad... vente conmigo, ¿te despreciaron? no importa yo no lo haré, ¿se burlaron de ti? ven conmigo y nos burlaremos de ellos, ¿te lastimaron? dale vamos nadie más lo va a hacer ahora-.
La oscuridad vestía un vestido negro de seda, frío como la muerte. Malvado. Perverso...
-No lo haré- respondió la chica- Eres mala, fría despiadada. No me convertiré en lo que tú eres-
A lo que la oscuridad respondió- ja ja. Niña, te puedo dar todo. Puedo hacer que sufran y paguen cada una de las que te hicieron. ¿No ves que no ganas nada con defenderlos?. Ellos se burlaron de ti, es hora de que ellos sientan lo que tu sentiste-.
-No y no- volvió a repetir esta con lágrimas en los ojos- sé que me dañaron, sé lo que me hirieron y me sentí fatal, pero hacerles lo mismo, sólo me convierte en uno de ellos-.
- no niña no te equivoques, no te conviertes en uno de ellos, te conviertes en ti misma-.
La chica al sentir estas palabras quedó helada y se repetia para si: “¿en mi misma?. ¿Acaso el mal soy yo?, ¿será mi destino?”.
Mientras tanto, la Oscuridad, que podía leer sus pensamientos agregó: - Es tu destino. Tu destino es ser mi sucesora. ¿No disfrutas el sufrimiento en sus ojos? ¿No disfrutas el sentimiento de temor que les inculcas?-

Esta al escucharse a sí misma se sonrió, pues dio el trabajo por terminado, ya nada tenía que hacer allí.
La muchacha la miró seria, enjugándose las lágrimas de los ojos y respondió: - Y a todo esto… ¿Dónde está la luz, lo bueno, lo que sea?-.
La Oscuridad largó chispas de sus ojos y agregó – no seas tonta. Ella no existe, es solo lo que ustedes quieren creer. Es ese sentimiento que los vacía poco a poco a todos y cada uno de ustedes, por eso vengo a librarte de ese tonto sentimiento sin esperanza-. Y se acercó para llevarla.
.Espera- respondió la chica ahora con autoridad y potencia- ya se lo que quieres. ¿La luz soy yo verdad? Cualquiera te hubiese aceptado, se hubiera perdido en su propia cordura. ¿No ves que es inútil? Mientras que yo, y todos los que existamos no nos rindamos daremos paso a la luz. La luz somos todos los que creemos, somos todos los que tenemos ese sentimiento de esperanza y de que todo puede ser mejor. Al cabo, si no existiera la luz nadie se te opondría. ¿Pero vez? Fallaste, es mejor que te vayas. Aquí nada tienes que hacer-.

La Oscuridad llena de odio, se alejó al rincón más oscuro de la habitación y se fue así como lo hizo la sombra al ser perseguida por un rayo de sol.
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