viernes, 17 de noviembre de 2017

CUENTO CHANCLAS

Hoy llegué a la escuela y me sorprendió que no había llegado la Chanclera. -No puedo creerlo, ella sabe que las necesito, todos en este salón las necesitamos sino cómo vamos a hacer Yoga- dije con preocupación. Mi amigo Petronilo también expresó su angustia -Es una barbaridad ojalá no tarde.

Pasaron las horas y la Chanclera no llegaba, era la hora del Yoga, pero sin sus chanclas no lo iba a poder hacer, debido a la desesperación y el caos, mucho chicos comenzaron a saltar del edificio; el mundo se iba a acabar si la doña no ponía un pie en la escuela.

Después del 6to suicidio llegó la Chanclera, todos aplaudieron y dejaron de llorar, era el día más feliz de su vida, todos tomaron sus chanclas y comenzaron a practicar yoga, como si nada hubiera pasado.

FIN


.