viernes, 2 de septiembre de 2016

Mordidas gratis

Una tarde de septiembre rumbo a la escuela, recordé que había olvidado mis lentes por lo cual tome un transporte equivocado y no me percate puesto que el sueño me había ganado y desperté en un pueblo súper raro, las personas tenían ropa de colores exóticos y el diseño de la ropa era muy peculiar. Al preguntar dónde estaba nadie respondió entonces se acerco un niño hacia a mi diciéndome que cual era mi nombre yo le respondí Lizeth. 



Me dijo que lo acompañara a su casa, donde su mama me ofreció “mordidas gratis” yo dije que no, inmediatamente su papá me dijo “mordidas gratis” y le conteste que no. Paso un rato hasta que llego el niño que me había llevado y me dijo nuevamente “mordidas gratis” con un plato de carde guisado de una manera exótica.
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