martes, 6 de septiembre de 2016

AR

Decía Isaac Asimov en una entrevista que le hicieron en los años ochenta que en un futuro tendríamos todos o la mayoría la posibilidad de tener una computadora en casa, con accesibilidad a internet que nos facilitase los conocimientos, como tener una biblioteca en casa, en donde encontráramos todo tipo de contenido. En esos entonces, a todos les parecía casi imposible o muy lejos de ser real, pues no era común que alguien tuviese una computadora y mucho menos con el gran mundo de lo que ahora es internet. Decía además, que teniendo a la mano esa información pronto tendríamos interés por algo mayor, indagando sobre cosas distintas, interesándonos cada vez más por una cosa distinta.

En la actualidad, como una realidad de la vida cotidiana de casi todas las personas, encontramos todo tipo de contenido en internet; lo más burdo, lo más interesante, lo más grotesco.... Es verdaderamente una realidad maravillosa que hoy en día podamos aprender desde la comodidad del hogar con nada más que una portátil, tablet o móvil con internet. Nadie imaginaba que podríamos leer sobre Metafísica o Matemáticas con sólo hacer unos cuantos clics.
Y así, encontramos todo lo imaginable; desde tutoriales para hacer barquitos de papel y papiroflexia hasta cómo abrir un carro con un destornillador. No sabemos cómo pasó y qué nos llevó a esto pero existe una gran baraja de posibilidades para el espectador y o lecto-escritor. Por decir, hay una enorme variedad en línea de vídeos en los que nos enseñan repostería, manualidades, algún idioma, carpintería, arte, experimentos químicos, etc. Incluso es posible que te hagan una entrevista de trabajo online, que interactúes con gente de otros países y que consigas irte de intercambio a otro continente.

El internet sin duda se ha vuelto un contacto del mundo para el mundo. Personalmente me parece fascinante cómo nos mantiene en contacto con la gente, que podemos hablar con quien sea en tiempo real, que podemos hacer uso de nuestra libertad de expresión y publicar lo que nos venga en gana y que, sobretodo, podamos hacer uso del universo de contenidos que hay en internet. Se me ocurre que de pronto algún día, sin la necesidad de trasladarnos de lugar, podamos recibir cátedras universitarias certificadas.
Y es que todo esto no lo veo lejos, hemos avanzado tecnológicamente de modo acelerado, no hablamos de menos de un siglo en el que todo esto ocurrió de tal modo que diariamente se publica tanto contenido nuevo con un día anterior y el anterior y el anterior…

¡Vaya internet! Maravilla del presente.
.