viernes, 27 de noviembre de 2015

La homofobia

Francisco Antonio Franco Montejo 
La diversidad sexual es un hecho, que sin duda, que ha prevalecido a través de la historia humana, por lo tanto, es un error afirmar que la revolución sexual se ha presentado en la última década. Un ejemplo de lo anterior es que durante la época clásica, era del todo normal que se presentaran personas tanto homosexuales, como heterosexuales, teniendo por más importantes a las primeras. El término homofobia hace referencia al rechazo o de forma extendida a la aversión, odio, prejuicio o discriminación, contra hombres o mujeres homosexuales, aunque también se incluye a las demás personas que integran a la diversidad sexual, como es el caso de las personas bisexuales o transexuales. Existe cierto relativismo sobre lo que abarca el concepto de homofobia. Así por ejemplo, los que rechazan las políticas de igualdad (entre personas de diferente orientación sexual) consideran que ese rechazo no es homofobia, sino simplemente una opinión igualmente respetable como la aprobación. Homofobia no es un término estrictamente psicológico. Se calcula que cada dos días una persona homosexual es asesinada en el mundo debido a actos violentos vinculados a la homofobia. Amnistía Internacional denuncia que más de 70 países persiguen aún a los homosexuales y ocho los condenan a muerte. El fenómeno de la homofobia es estudiado por psicólogos y psiquiatras. Existen estudios que han relacionado el odio hacia la homosexualidad con sentimientos homosexuales o transgénero reprimidos, mientras que expertos en teoría de género ligan a la homofobia con la cultura patriarcal dominante, que además discrimina a las mujeres. Otros expertos han puesto su atención en la relación que tiene la homofobia con determinadas estructuras mentales de la personalidad, y más específicamente con la personalidad autoritaria. Sexismo y homofobia correlacionan; una plausible interpretación de ello, con una amplia evidencia teórica y de metodología correlacional, es que la heteronormalidad puede ser concebida como una ideología, de donde emanan tanto el sexismo como la homofobia. De hecho, las ideas asociadas al género pueden ser concebidas también como una ideología, la homofobia está muy extendida en la sociedad mexicana. Estadísticas muestran que sólo entre 2002 y 2007 han sido asesinadas 1000 personas en crímenes homofóbicos, tal como reveló en mayo de 2007 la Cámara de Diputados mexicana, lo que convierte a México en el segundo país del mundo con mayor tasa de crímenes homofóbicos. La homofobia es un trastorno psicológico que se caracteriza por la discriminación, exclusión y odio hacia las personas homosexuales, personas que sienten atracción por otras del mismo sexo. La homofobia es realmente un problema social que atenta con los derechos de los homosexuales. La homosexualidad sin duda ha sido un tema polémico desde siempre, esto debido a que tradicionalmente se ha tomado como modelo de pareja a una pareja heterosexual (hombre-mujer) y a partir de esto la sociedad ha creado modelos sociales y culturales, excluyendo a este grupo de personas; contrario a lo que se cree, la homofobia no es una fobia, ya que lo que se produce de esta no es miedo, es una enfermedad psicológica que tiene parecido con otras enfermedades como el racismo, el machismo, la xenofobia o cualquier otra que produzca discriminación. Aclarado esto la homofobia lo que produce es odio hacia los homosexuales tachándolos de anormales, raros, pecadores, antinaturales o enfermos lo que en general produce una desigualdad social, rechazo, violencia física y en casos extremos, asesinatos. Como podemos ver la homofobia es un problema a diferente medida de acuerdo con la región, pero algo que no se puede negar es que está presente en nuestra vida cotidiana desde expresiones homófobas comunes, que discretamente crean odio, hasta movimientos sociales en un país entero que busca la muerte de los homosexuales. Crear un ambiente anti homofóbico es un trabajo realmente difícil pero yo pienso que si se puede lograr con educación desde la infancia, fomentando valores como la tolerancia y el respeto, evitando expresiones que creen homofobia, considerando a los homosexuales como son: simplemente personas con diferentes preferencias “Santiago Hernández Ana Rosa SOCIOLOGIA” Adquirimos valores desde nuestro núcleo familiar y nuestro deber con las nuevas generaciones es fomentar en ellos valores que terminen con la discriminación hacia cualquier grupo social, porque nadie nace siendo homofóbico. Existe cierto relativismo sobre lo que abarca el concepto de homofobia. Así por ejemplo, los que rechazan las políticas de igualdad (entre personas de diferente orientación sexual) consideran que ese rechazo no es homofobia, sino simplemente una opinión igualmente respetable como la aprobación.
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