viernes, 2 de octubre de 2015

NO SUPE LA RAZÓN








NO SUPE LA RAZÓN





Una mañana muy soleada al momento que desperté me di cuenta de algo muy inusual, por la ventana se veía el cielo y como es costumbre me asome y note algo muy extraño, el cielo no era del color que de costumbre era de color morado, verde y rojo muy oscuro y neblina por todas partes, me arregle salí y me dirigí a mi trabajo como todas las mañanas, pero al caminar empecé a sentir una incertidumbre angustia y desesperación, me sentía acosado perseguido (paranoico), cuando de repente doy la media vuelta alguien cruzaba la calle y a lo lejos se oían murmullos y risas malvadas y de burla, intente caminar más rápido pero mis piernas me fallaban no las coordinaba, me temblaban y casi no las sentía, mi corazón estaba a punto de salirme del pecho, cada paso que daba cada pulsación que sobresalía. Cuando volteé
para ver qué pasaba, me percaté de que alguien me seguía y no podía ver el rostro solo su sombra, comencé a trotar y luego correr él me seguía paso a paso, cuando intente esquivarlo me tomó del brazo quise zafarme y sin más me desmalle.


Cuando desperté en el hospital con un fuerte dolor de cabeza sin acordarme de nada de lo que había pasado, ni como había llegado a ese lugar, todos me observaban con cara o sombro sin saber la razón. Me dijeron con voz atemorizarte usted se tiene que ir, no puede seguir acá.


Al salir del hospital sentí el impacto en mi pecho y todo acabó.



Revisado por Melissa Xicotencatl Alvarado. 





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