viernes, 2 de octubre de 2015

Donde siempre

Por: Lucy Karen 
Todas sus esperanzas se habían agotado, sabía que no podría más, pero nunca se rindió. Conocía a personas con la capacidad de con son solo ver fijamente las cosas eran capaz de mover el mundo para conseguir su perfección, algunas otras con solo tocarlas ya eran suyas, les pertenecían, para ella, una simple persona le costaba el doble, hasta el triple poder conseguir algo así, de hecho nunca lo conseguía. Tenía que retomar sus lecturas, una y otra y otra vez. Hasta que el día menos inesperado llego alguien. Alguien con el que pudo reír y olvidarse de que en su pequeño mundo las cosas era imposibles de lograr. Ayudándola a perfeccionar su entorno. El con solo tocarla era capaz de desnudar su alma y convertirla en una persona con privilegios y atributos nunca antes vistos en ella. Tal vez él era como los demás con poderes únicos he inigualables. Pero para ella era único e incomparable. Sabía que nunca encontraría a alguien más así, sabía que a pesar de las circunstancias en la que ambos se encontraban no podrían separarse jamás. Juntos en muy poco tiempo construyeron un reino el cual se encontraba a millones de años luz de la tierra, donde formaron su mundo y pusieron sus reglas, las cuales principalmente se referían a no contar con responsabilidades, casi nadie llegaba a formar parte de su reino por la falta de documentación, todos se rendían en el intento. Y así solo ellos pudieron disfrutar de aquel lugar. El lugar de siempre seria suyo eternamente. 


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