viernes, 2 de octubre de 2015

El olor a cigarro y café en mis recuerdos


Por Nefertary
Se sentó a fumarse un cigarrillo de esos que tienen mentol, con las uñas de color rosa, los labios haciendo juego con sus manos y en ella un vaso de café que solía tomar con él cada viernes.
Como cuarenta y siete viernes pasados, pero éste, era sin él, sin él porque el cáncer es tan cabrón que el día veintiséis del mes pasado, estaba en su velorio.
Solo pasan flashbacks en su rotundo cerebro y mente. Por cada fumada recuerdos vienen y van.
“Él” en quien tanto piensa ella,  era más o menos así:
Un hombre que tenía el carisma de hacer sentir bien a la gente con cualquier chiste, quien había fumado casi toda su vida, la persona que amaba el café, lo asociaba tanto con un personaje de un libro llamado “memorias de mis putas tristes”, era el hombre más mujeriego que ella había conocido en su vida, tenía una risa tan peculiar y tan animosa que te deban ganas de saltar de “la Quebrada”, la persona con quien ella contaba todos sus secretos sin miedo a ser juzgada…
Él era de esas personas que no se olvidan, de esas que dejan huella en tu vida para siempre, de aquellas que nunca, pero nunca quieres y pretendes olvidar. Él la llamaba “Ángel” o solía llamarle Ángel.
Sigue sentada en el mismo sitio del Zócalo de la ciudad recordando y maldiciendo el cáncer.
Cuarenta y ocho, cuarenta y ocho viernes con éste, sola como nunca, bebiendo café como nunca y recordando como nunca.

Era su mejor amigo, su confidente, con setenta y tres años él era su tío.



corregido por Alexa :)
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