miércoles, 10 de octubre de 2012

La mascota




Una noche la chica por la que mi amor se derrochaba me invito a pasar la noche en su casa, era la oportunidad perfecta para declararle mi amor, el plan era verla en la plaza mas famosa de la ciudad, rentar unas películas y pasar una fenomenal noche juntos. Ya en la plaza fuimos primero por un café donde ella comenzó a decirme que tenía una mascota a la cual querría como a su hija, después de pagar la cuenta fuimos a rentar las películas, yo quería rentar una de ciencia ficción pero ella insistía en una romántica, después de discutirlo un poco optamos por llevar una de terror, todo estaba saliendo bien al parecer si sería la noche en la que le confesaría mi amor y por fin lograría darle un beso. Al llegar a su apartamento me dijo que estaba realmente emocionada de presentarme a su hija abrió la puerta y entramos al pequeño vestíbulo “Cristina ven” comenzó a llamarla, yo esperaba ver salir un perro o algo similar pero nada, “no te preocupes es muy tímida, seguro que en un rato sale” se justificó la chica. Nos dirigimos a la sala de la chica para ver las películas, yo estaba nervioso ya que quería confesarle todo en ese momento, pero mi timidez no me lo permitía. Para calmar mis nervios y pensar en una estrategia decidí ir a la cocina a preparar las palomitas que compramos, pero cuando encendí la luz, una enorme cucaracha se encontraba en la pared, yo le tenía pavor a esas asquerosas criaturas y para mi mala suerte comenzó a correr hacia mi petrificado por el terror mi única reacción fue dar un fuerte pisotón y con el sentí como reventaba aquel asqueroso insecto bajo mi suela, la chica espantada entro rápidamente a la cocina y me pregunto qué había pasado, volteé mi mirada al suelo y alce mi pie “mate una cucaracha” dije con aire de héroe, pero la chica cambio de cara drástica mente y comenzó a reclamarme iracunda que aquella era su preciada hija y de su cabeza comenzaron a salir un par de antenas, la chica comenzó a transformarse en una cucaracha, sabía que me había metido en un grave problema así que corrí como nunca y me fui a refugiar a mi casa, teniendo más miedo que nunca de las cucarachas.






Allan Laurent Colin
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